jueves, 23 de agosto de 2012

Los 400 Golpes y El Pequeño Fugitivo | 300 y el Péplum

Una idea que surgió en el FORO AUDIO Y VIDEO:

Siguiendo en la línea de: 300 y el Peplum
400 mensajes, hora de hablar de Los 400 Golpes, una de las pequeñas grandes películas de François Truffaut.

Les quatre cents coups (1959) - Director: François Truffaut

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Sinopsis: Con sólo doce años, Antoine Doinel se ve obligado no sólo a ser testigo de los problemas conyugales que sus padres no se atreven a afrontar, sino también a soportar las exigencias de un severo profesor. Un día, asustado porque no ha cumplido un castigo que el maestro le ha impuesto, decide hacer novillos con su amigo René. Inesperadamente, ve a su madre en compañía de otro hombre; la culpa y el miedo lo arrastran a una serie de mentiras que poco a poco van calando en su ánimo. Deseando dejar atrás todos sus problemas, sueña con conocer el mar y traza con René un plan para escaparse. (FILMAFFINITY)

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Primera película de Truffaut, soberbio debut, sin lugar a dudas uno de los debuts más célebres de la historia del cine. Es esta una de las películas epítome de la famosa Nouvelle Vague, y es que la Nueva Ola francesa tuvo en tres películas sus piedras angulares: A Bout de Souffle, de Godard, Hiroshima, Mon Amour de Resnais, y esta cinta, Les quatre cents coups (Los 400 Golpes), del genial Truffaut, todas de 1959. Aunque muchas veces sea referenciada Al Final de la escapada como máxima de esta corriente cinematográfica, siento que este filme, Los 400 Golpes, tiene muchos más niveles que la cinta de un Godard más mediático, e incluso en ese mítico año, las otras dos cintas empataron en el Festival de Cannes como Mejor Director, vaya gloria. Presenta esta película todos los pergaminos para ser considerada lo que es, uno de los puntos de inflexión de la historia del cine, un filme referencial, que tiene todos los elementos y recursos que revolucionaron para siempre el cine francés, y de todo el mundo. Me parece insuperable la forma en que Truffaut combina dos corrientes prodigiosas, la mano maestra de los más ilustres representantes de la escuela yanqui (Hawks, Ford, Welles y Hitchcock obviamente, admirado por todos los integrantes de la Nueva Ola), y suma a esto de una manera estupenda los elementos del crudo neorrealismo italiano, es ciertamente esta una cinta que no se puede etiquetar o clasificar de una manera definitiva, tiene muchos matices, mucha riqueza, es una obra maestra.



El precioso argumento esconde, en una pequeña aventura, algunas de las más importantes cuestiones vitales: los problemas, la salida de la infancia, los sueños. Una ópera prima que, además, muestra dos viajes: uno, visible: el de este joven adolescente que detesta el colegio y que, cansado de no sentirse querido por sus padres, decide escapar y vivir a base de pequeños delitos que le permitan cumplir su sueño: ver el mar. ¿El segundo viaje? El cine europeo se aleja de Hollywood.

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Esta es la triste pero bellamente puesta en escena historia del drama del niño al que la inocente edad infantil le está siendo arruinada por los maltratos que recibe en todos lados, es una mirada a ese mundo de infante, y la cámara, siempre participativa, narra y plasma ese mundo, reforzado por buenas panorámicas y una música acorde a los momentos lúdicos de los niños. A ese respecto deseo agregar que el filme persigue el mismo fin que Godard, hacer un filme original y distinto, pero Truffaut lo hace de una manera sensiblemente distinta, su narración es distinta, más desnuda, más realista, y supera a Godard sobre todo en la remarcable habilidad para hacer que la cámara nos narre, nos hable casi, silenciosamente. Ahondo esa aseveración mencionando un elemento que a mi juicio la convierte en el manifiesto de la Nueva Ola por encima de la obra de Godard, y es que combina esa maestría en el manejo de la cámara, con una herencia bellamente evidente, la sensible y directa herencia del hermoso neorrealismo italiano. Si bien no comparte el motor del drama terrible de posguerra de aquel movimiento, sí comparte el desnudo y crudo drama, haciéndose esto más flagrante que nunca en escenas como la del niño que debe robar leche para sobrevivir, es un llamado a la reflexión sobre los valores que imperaban en la sociedad francesa de fines de los 50, y esto vuelve a su cinta más profunda que la de Godard, cuyo despliegue, más aparatoso y visual, resulta menos profundo que el de Truffaut, más cercano, más sencillo. Otro atractivo recurso de aire neorrealista, la representación del final, directo, rápido, hasta letras FIN de ese estilo. Truffaut no se distingue tanto como Godard en el uso de algunos innovadores recursos visuales, pero es excelso en su propuesta temática, es excelso en el casi neorrealista tratamiento que le da a la misma, y lo es también en combinar ese neorrealismo con la limpieza y elegancia que le daba la herencia de los realizadores maestros yanquis. Finalmente mencionaré la conocida y marcada directriz autobiográfica que tiene el filme, el mismo Truffaut mencionaba que Antoine tenía mucho de él sin ser él, era un alter ego con ciertos matices diferentes, que plasma algunos aspectos de la infancia del propio director, una infancia rodeada de una propuesta de cine lista para ser consumida, y que la remarcable actuación del joven Jean-Pierre Léaud le valió interpretar a ese personaje alter ego de Truffaut por dos décadas. Impresionante e imprescindible obra.

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¡ATENCIÓN! SPOILER.
Los 400 golpes se quedaran en mi memoria ese recuerdo incandescente no solo para mi sino para muchos otros cinéfilos, el momento en el que Antoine recorre ese camino de huida, ese travelling hasta llegar a la playa y ver por primera vez el mar, una secuencia que ya describía Luis Eduardo Aute "Recuerdo bien aquellos 400 golpes de Truffaut y el Travelling por el pequeño desertor Antoine Doinel, playa a traves buscando un mar que parecía mas un paredón", en esa gran canción "Cine Cine".
FIN DEL SPOILER.

La inspiración de esta y otra película de la Nouvelle Vague como es Breathless (1960, À bout de souffle) de Godard es una pequeña película llamada Le petit fugitif (1953).

“Nuestra Nouvelle Vague nunca habría existido si Morris Engel no nos hubiera enseñado el camino con su precioso film ‘El pequeño fugitivo” François Truffaut

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Siempre que hablamos de modernidad y nuevas olas en el cine, nadie olvida citar al neorrealismo italiano ni a la Nouvelle Vague francesa, como es lógico. Al mismo tiempo, siempre se mencionan los primeros trabajos de John Cassavetes para dar un claro ejemplo de la llegada de ese “nuevo cine” a los Estados Unidos. Con todas esas influencias, a nadie se le pasa por el alto el relevo generacional de directores que llegó posteriormente y dio paso al llamado Nuevo Hollywood. Sin embargo, no todo el mundo recuerda fácilmente a una serie de directores norteamericanos que fueron los primeros en hacer un cine más real, con menos medios, sin estudios y, por tanto, contrario al que se practicaba en la otra costa del país. Por eso, quiero dedicarle unas palabras a tres de ellos: Morris Engel, Sidney Meyers y Lionel Rogosin. Sin estos, Truffaut, Cassavetes o Jonas Mekas lo reconocen, nada habría sido igual.
Little Fugitif


Morris Engel – Little Fugitive

Seguramente no es justo adjudicar únicamente a Morris Engel la autoría de Little Fugitif (El pequeño fugitivo, 1953), porque en realidad la película está codirigida junto a Ruth Orkin, su esposa, y Ray Ashley. Lo que ocurre es que Engel se encarga de fotografiar la película con una pequeña cámara, un objeto que es prácticamente la clave de todo. Por entonces, tras ser ayudante del famoso fotógrafo Paul Strand, su pasión por el cine le llevó a fabricar una cámara más ligera con la que pudiera retratar la realidad de su entorno, igual que había estado haciendo durante años con la fotografía, pero esta vez con las imágenes en movimiento. Así, El pequeño fugitivo tan solo necesitaba una historia como trasfondo, y esta, además, no pudo ser más conmovedora y veraz.

La sencillez siempre ha caracterizado al “nuevo cine” frente al barroquismo de cierto cine meramente industrial, y la historia creada por el mencionado trío (al que le valió una nominación al Oscar al mejor guion original) es, por tanto, bien concisa: unos hermanos pequeños, pero con una diferencia de edad considerable, que juegan, se pelean y se hacen de rabiar, quedan unas horas solos lejos del cuidado de su madre. En un guiño cinéfilo donde los haya, el hermano mayor y los amigos de este, entablan una conversación sobre la utilización de sangre falsa en las películas con kétchup u otros artilugios. En esas, deciden espantar a Joey, el hermano pequeño –interpretado por un enternecedor Richie Andrusco, del que poco se supo después en el mundo del cine–, al que le hacen creer en un juego que ha matado a su propio hermano mientras disparaba con una pistola. A partir de entonces, la película se convierte en una travesía del pequeño Joey por la ciudad de Coney Island. En medio de un gran parque de atracciones, se topa con una serie de personajes que se extrañan de ver a un niño a la deriva, dando lugar a situaciones profundamente entrañables. Son realmente destacables los encuentros del joven con un fotógrafo, al que poco le falta para contratarlo de ayudante; o esos mensajes que escribe por todo el parque el hermano, desesperado por que no se entere su madre del lío que ha montado.

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Es muy llamativa la lectura que hace el crítico Alain Bergala en la presentación de la película (edición francesa en DVD de Carlotta Films), porque va más allá de ser un anecdótico anuncio de la Nouvelle Vague, en el sentido de que las dos películas más reprentativas del movimiento francés –Los 400 golpes (1959) y Al final de la escapada (1960) – toman prestados elementos más que característicos del argumento. En la de Truffaut es un joven que se escapa y mediante esa fuga se establece un retrato de la infancia; mientras que en la de Godard el protagonista es también un fugitivo que, a medida que se encuentra con otros personajes, acaba olvidando los motivos por los que ha huido.

El pequeño fugitivo obtuvo el León de Plata en la Mostra de Venecia de 1953 (un año en que el jurado decidió entregar varios de ellos y ningún León de Oro a la mejor película por la supuesta carencia de una obra distinguida entre las otras), lo que le permitió conseguir posteriormente un distribuidor en Estados Unidos, hasta alcanzar una nominación al Oscar al mejor guion original el año siguiente. Morris Engel tiene otros dos largometrajes destacables, Lovers And Lollipops (1956) y Weddings and Babies (1958). Fue un tipo modesto que vivió plácidamente con una joya inigualable en el desván.


300 y el Peplum

por Ser Supremo » 03 Ago 2012, 17:15

300 mensajes, hora de hablar del Peplum, una de mis géneros favoritos del cine.

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En otra vida: MartinD1 + Peplum = 15 resultados

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Desde que el cine es cine, los espectadores siempre hemos buscado emociones o sensaciones en la película elegida. Reímos con una comedia, lloramos con un drama, temblamos con una película de terror o nos concienciamos con un documental. Pero nada de eso es comparable al aliento épico que poseen muchas películas. Desde “El nacimiento de una nación” de Griffith hasta nuestros días podríamos estar días nombrando títulos y títulos como “Braveheart”, “Excalibur” o “Moby Dick” y todos los peplum o películas de romanos como “Espartaco”. Aliento épico y heroísmo. Todo esto se respira en “300”
Las artes secuenciales, ya sea cine o cómic, se han servido de muchas fuentes para sus películas o sus viñetas y, sin ninguna duda, la más utilizada es la historia de la humanidad. A veces conocemos más de nuestra historia por la visión de una película o por la lectura de una obra literaria que por una enciclopedia.

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Que esta entrada sirva como introducción de muchas otras por venir. Dejo algunos videillos...


Virna Lisi y Julie Newmar


Helen Mirren

Cuando el peplum era peplum

Los amantes al peplum y sobretodo al cine mitológico estamos generalmente gafados. Tenemos que soportar bastardías infames como la serie Hércules de Sam Raimi con Kevin Sorbo, receptor de homenajes que parecen rechifla pero en fin ya sabemos el alto grado de friquismo que padecemos y como somos positivos recordamos al Hércules que nos gusta y nos olvidamos del que nos desagrada profundamente.
Me refiero a los peplums rodados en los años 50 y 60 que para nosotros son los más floridos que se han rodado pese a su falta de medios y que son fieles a la mitología tradicional, con creíbles ambientaciones artísticas y que llenaron parte de nuestra cinefília.

En 1958 triunfó Hércules de Pietro Francisci, con dos sex symbols en cabeza de cartel, Steve Reeves y Sylva Koscina. Stephen L. Reeves, culturista y actor estadounidense, que destacó en los peplum realizados en Italia desde finales de los cincuenta hasta mediados de los sesenta. Nació en Glasgow, Montana el 21 de enero de 1926 y falleció el 1 de mayo de 2000 en Escondido, California. Sylva Koscina fue una actriz italiana nacida en Zagreb, perteneciente entonces a Yugoslavia y hoy capital de Croacia. Sus trabajos más famosos fueron como heroína de «películas de peplum» junto a Steve Reeves en sus primeras apariciones como Hércules, aunque también llegó a trabajar con estrellas como Paul Newman y Kirk Douglas. Murió a los 61 años víctima de un cáncer de mama.

Steve había sido aclamado en 1948 Mister World, el hombre más bello del mundo, por sus dotes culturistas. Sylva es recordada por su megalomanía que empañó su carrera, pero también por ser una de las mujeres más bellas del cine italiano, cinematografía que se distingue precisamente por las bellezas de sus principales intérpretes muy fuera de lo común e incluso superior a las de sus colegas hollywoodenses.

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La primera película de la serie Hércules, dirigida por el laborioso Pietro Francisci, estaba basado directamente en la mitología griega y los trabajos que tuvo que realizar Hércules para purgar sus errores pero al mismo tiempo es una versión distinta de la de Harryhausen de Jason y los argonautas rodada en 1963 en las que el famoso héroe mitológico hace su aparición.
Se utilizaron los decorados de Ulises (1954) de Mario Camerinio y Mario Bava que aún no se habían desmontado en Cinecitta.

Destaca sobretodo la fotografía del gran Mario Bava, futuro realizador de cine fantásticoy autor de varias secuencias de Ulises, con un presupuesto muy menguado que se sobrellevó con dignidad por parte del equipo creativo de la película. Su éxito provocó el auge del peplum y durante muchos años llenaron las carteleras de películas de temas mitológicos o históricos como la guerra de Troya o los últimos días de Pompeya. Steve Reeves se convirtió en estrella, aunque por extraño que parezca también en un icono gay por ser una de las figuras predilectas de este colectivo.

Sylva Koscina también pasó de convertirse en una actriz desconocida en famosa, alcanzando el estrellato en películas de género de todo tipo. Su aparición como Iole con su mínima minitúnica enseñando las piernas en una época en que la minifalda no se había inventado causó auténtico furor. Spoiler: La piel de Sylva.

Spoiler: Mostrar



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ENLACES/FUENTES:
http://lgevasion.blogspot.com.ar/2012/0 ... e-300.html
El blog del Peplum @ http://peplums.blogspot.com.ar/
El canal de Youtube @ http://www.youtube.com/user/SapphoPEPLUM/videos
http://condeestruch.blogspot.com.ar/2011/08/cuando-el-peplum-era-peplum.html
http://kebekmac.blogspot.com.ar/search?q=sylva+koscina
http://www.vintage-erotica-forum.com/showthread.php?t=6647
http://taxi11.blogspot.com.ar/2012/07/les-quatre-cents-coups-1959-criterion.html
http://cinestonia.blogspot.com.ar/2011/11/los-cuatrocientos-golpes-1959-francois.html
http://blogdecineyseries.wordpress.com/2009/06/10/les-quatre-cents-coups/
http://willhelm-cinefilo.blogspot.com.ar/2011/11/los-400-golpes.html
http://www.blu-ray.com/movies/The-400-Blows-Blu-ray/3441/#Screenshots
http://www.cultmoviez.net/2009/12/les-quatre-cents-coups-1959.html
http://www.dvdbeaver.com/film/dvdcompare/400blows-new.htm
http://quemialegriaperdure.wordpress.com/2012/02/16/pioneros-de-las-verdades-de-america/
http://forum.foreignmoviesddl.org/viewtopic.php?f=16&t=13127
http://innergenre.blogspot.com.ar/2012/07/little-fugitive-53.html

P.D.: Para la próxima entrega, la película elegida será [b]500 días con ella[/b], de título original (500) Days of Summer (2009).  Con 4 de mis actores/actrices favoritos: Joseph Gordon-Levitt (3rd Rock from the Sun), Zooey Deschanel (New Girl), Geoffrey Arend ( Body of Proof) y Chloë Grace Moretz (la Hit Girl de Kick-Ass).

Ser Supremo (o no Ser, esa es la cuestión).
El "Artista" Antes Conocido como MartinD1